sábado, 1 de diciembre de 2012

INFORME DEL DEFENSOR DEL PROFESOR SOBRE LA CONFLICTIVIDAD EN LAS AULAS DURANTE EL CURSO 2011/2012

EL DEFENSOR DEL PROFESOR HA ATENDIDO A 3352 DOCENTES DE TODA ESPAÑA DURANTE EL CURSO 2011-2012


El número de docentes que han acudido al Servicio desde su puesta en marcha en el año 2005 es de 21564 una media de 10 al día.

EL DEFENSOR DEL PROFESOR es un servicio de atención inmediata y gratuita para docentes víctimas de situaciones de conflictividad y violencia en las aulas, puesto en marcha por en 2005, como primera medida de apoyo ante la indefensión del profesorado y como llamada de atención sobre el problema de la violencia escolar. Es un servicio abierto a todo el profesorado sin distinciones, que cuenta con equipos en todas las comunidades autónomas para favorecer la atención personalizada a los docentes.
En los siete años que han transcurrido desde su puesta en marcha, el Defensor del Profesor ha abierto un debate social sobre la conflictividad en las aulas – difundido por los medios de comunicación-  y las administraciones educativas han comenzado a buscar soluciones a este problema: Plan de Mejora de la Convivencia Escolar de la LOE, Observatorio Estatal, actualización de la normativa sobre convivencia escolar en la práctica totalidad de las comunidades autónomas, instrucciones de las fiscalías generales con respecto a la consideración de las agresiones a los docentes como delito de atentado a la autoridad, y leyes de autoridad del profesor en la mayor parte de las comunidades autónomas.

La suma de los docentes atendidos en todo el Estado español desde la puesta en marcha del Defensor del Profesor asciende a 21564, correspondientes a todos los niveles educativos: Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas de Régimen Especial y Enseñanza de Adultos, de la enseñanza pública, concertada y privada, Universidad. Estas cifras suponen una media de más de 10 llamadas al día, de septiembre a junio, incluyendo periodos vacacionales.
Durante el curso 2011-2012, los casos atendidos por el Defensor del Profesor en el conjunto del Estado español ascienden a 3352

Aproximadamente el 42% de las llamadas recibidas en todas las CCAA, corresponden a profesorado de Secundaria; un 39% a Educación Primaria; 8% a Educación Infantil; 8% a ciclos formativos; 2% Educación de adultos; y un 1% al resto de enseñanzas.
En cuanto a la tipología de los casos atendidos, se distinguen:

Conflictos relacionados con los alumnos:
  • Problemas para dar clase:  24%
  • Conductas agresivas de los alumnos hacia el profesor y hacia sus propios compañeros: 11%
  • Agresiones de alumnos:  5%
  • Insultos:  12%
  • Faltas de respeto:  21%
  • Acoso y amenazas de alumnos:  18%
  • Grabaciones, fotos, internet:  6%
  • Daños causados a propiedades o pertenencias: 6%
  • Falsas acusaciones de alumnos y /o padres  17%

Problemas relacionados con los padres:
  • Agresiones de padres:  1%
  • Acoso y amenazas de padres:  26%
  • Denuncias de padres:  18%

Problemas relacionados con el rendimiento académico:
  • Presión para modificar notas: 8%

Conflictos relacionados con la dirección y/ o administración:
  • Dificultades con los compañeros: 10%
  • Problemas administrativos con la dirección:  16%
  • Problemas con dirección derivos de otras situaciones:  15%
  • Falta de respaldo por parte de la administración ( inspección educativa):  8%
  • Problemas con la administración educativa derivados de cuestiones administrativas:  23%
  • Se plantean abandonar la profesión a causa de la conflictividad: 7%

ESTADÍSTICAS GENERALES
 

ACOSO AL PROFESORADO

Una forma de violencia escolar: el acoso a profesores por parte de los alumnos.
 
Últimamente, se oye hablar mucho del acoso entre iguales en adolescentes y niños; esto se conoce con el nombre de bullying. Pero la violencia escolar no se limita sólo a eso: no se produce sólo entre alumnos, sino que afecta también a profesores.
Según algunos estudios, se ha dectectado que existen agresiones de tipo verbal, psicológicas y físicas hacia este colectivo. Un alto porcentaje de profesores manifiesta que suele encontrar dificultades para impartir sus clases con normalidad, que se siente desprotegido y reconoce no haber recibido formación específica sobre la resolución de conflictos.
Cada vez con más frecuencia, se observan conductas disruptivas de los alumnos que derivan de la escasa tolerancia a la frustración, de la necesidad de recibir recompensas inmediatas, de la dificultad para mantener la atención y para seguir normas. En ocasiones, estas conductas violentas también se dan en adolescentes que no quieren seguir estudiando y a los cuales se obliga a estar horas sentados, escuchando materias que no les interesan en absoluto.
Los profesores afectados pueden sufrir consecuencias muy variadas, según su personalidad: episodios graves de ansiedad, apatía, irritabilidad, nerviosismo, pérdida de autoestima y depresión, con una incidencia en problemas psicofísicos de salud.
 

Síntomas de los acosados

Algunas de las principales manifestaciones son:
  • Miedo acentuado y continuo
  • Sentimientos de amenaza
  • Sentimientos de fracaso, impotencia, frustración, infravaloración y apatía
  • Problemas de concentración y atención
  • Somatizaciones múltiples
  • Alteraciones del sueño
  • Trastornos de la alimentación
  • Ansiedad
  • Pérdida de autoestima
  • Tristeza o depresión
  • Susceptibilidad
  • Hipersensibilidad
  • Aislamiento
  • Evitación
  • Irritabilidad
  • Agresividad
  • Pérdida de motivación
  • Mayor absentismo y bajas laborales
 
Las soluciones a este tipo de conflictos se deberían enfocar desde varias perspectivas:
Por parte de los docentes, debería haber una unión de todo el profesorado, unos reglamentos de régimen interno fáciles de aplicar y consensuados entre toda la comunidad educativa, planes de prevención sobre conflictividad y violencia escolar e, incluso, cursos de formación en horarios lectivos sobre resolución de conflictos y cómo motivar y actuar para fortalecer la autoestima de los alumnos.
En cuanto alos alumnos, habría que potenciar la educación en valores, realizar campañas antiviolencia, ofrecer atención personal al alumno que sufre situaciones violentas, motivar a los alumnos conflictivos y aplicar medidas correctoras inmediatas ante cualquier actitud agresiva y violenta. Estas medidas o sanciones deberían ser educativas: ante acciones agresivas, se deberían enseñar respuestas asertivas o educadas, ya que, posiblemente, nos encontremos con casos que no han conocidio otro modelo de actuación.
También sería ideal ofrecer una educación diversificada para alumnos sin motivación y alumnos conflictivos que se basaría en valorar el trabajo y los avances progresivos de los alumnos teniendo en cuenta su nivel. Se podría elaborar un curriculum adaptado para este tipo de alumnos, que se basara más en asignaturas prácticas y con grupos más reducidos.
Desde la perspectiva de los padres, se podría enfocar a partir de cursos de formación sobre hijos agresivos, con campañas para potenciar la importancia de la familia en la educación de los hijos y en la prevención de la violencia y concienciando a los padres de la importancia de una cooperación conjunta de padres y profesores en casos de agresividad.
Laura Cuadrado
Psicóloga de ISEP Clínic Barcelona

jueves, 29 de noviembre de 2012

¿QUÉ ES EL CIBERBULLYING?

Aquí os dejo un video de Isabel Plaza, experta en el Uso Infantil de Nuevas Tecnologías de la Fundación Alia2, en el que explica qué es el ciberbullying.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

INDICADORES Y CONSECUENCIAS DEL BULLYING

Indicadores de acoso escolar:


Dado que los casos de Bullying suelen transcurrir en la sombra y la mayoría de los casos no son denunciados, resulta de gran interés el poder detectarlos para actuar sobre ellos.

Algunos indicadores observables desde el ámbito familiar de que un niño o adolescente está siendo objeto de acoso escolar son los siguientes:

· Presencia de lesiones físicas.
· Pérdida o rotura de pertenencias.
· Cambios de humor.
· Tristeza o síntomas de depresión.
· Pasar mucho tiempo solo y no salir con amigos.
· Descenso en su rendimiento escolar.
· Miedo a ir al colegio, o poner excusas para faltar.
· Síntomas psicosomáticos (vómitos, dolores abdominales) antes de ir al colegio.
· No hablar del colegio.

http://www.protegeles.com/es_linea6.asp

En el medio escolar se podrían dar los siguientes indicadores de que un alumno está siendo acosado:
 
· Absentismo escolar frecuente.
· Descenso en el rendimiento escolar.
· Apatía, abatimiento, tristeza.
· Alumno que no es escogido para trabajo de grupo.
· Soledad, ausencia de relaciones en el colegio.
· Murmullos, risas por lo bajo, cunado un alumno entra en clase o contesta a una pregunta.
· Viene con golpes o heridas del recreo.
· Casi siempre sale de casa con el tiempo justo, o sale el último o el primero de la clase para no coincidir con los agresores.
· Se pone nervioso al participar en clase.
· Conflictos frecuentes con los mismos compañeros.
 
Los indicadores observables desde la familia de que un niño o adolescente es un acosador, serían:

· Ausencia de empatía con el sufrimiento de los demás.
· Prepotente y dominante con hermanos y amigos.
· Hablar despectivamente de algún chico/a de su clase.
· Mofarse o burlarse de sus iguales.
· Haber sido recriminado más de una vez por peleas con sus iguales.
· Falta de cumplimiento de las normas en casa.


Los indicadores para el profesorado de que un alumno es un acosador escolar, serían:

· Falta de cumplimiento de las normas de la clase.
· Burlarse de los demás cuando intervienen en clase.
· Comportamiento agresivo.
· Prepotentes y dominantes con sus compañeros de clase.
· No asumir la responsabilidad de su conducta, ni pedir perdón cuando ha actuado mal.
· Enorgullecerse de su conducta agresiva.

Consecuencias del Bullying:


En las víctimas: se encuentra el deterioro de la autoestima, ansiedad, depresión, fobia escolar e intentos de suicidio, con repercusiones negativas en el desarrollo de la personalidad, la socialización y la salud mental en general.

En los agresores: para los agresores , las conductas de acoso pueden hacerse crónicas y convertirse en una manera ilegítima de alcanzar sus objetivos, con el consiguiente riesgo de derivación hacia conductas delictivas, incluyendo violencia doméstica y de género.

En los espectadores: por su parte, los espectadores corren el riesgo de insensibilizarse ante las agresiones cotidianas y de no reaccionar a las situaciones de injusticia en su entorno. Cómo enfrentar la intimidación y maltrato entre alumnos Los chicos y chicas deben saber que tienen derecho a su integridad física y psicológica y que nadie puede abusar de ellos ni física, ni psicológicamente, ni sexualmente. Deben conocer que actitudes y conductas no tienen que permitir en sus relaciones con los iguales y las personas adultas.

Han de prepararse para afrontar conductas incomodas y las presiones del grupo. Romper la ley del silencio Sus relaciones han de ser igualitarias no de prepotencia ni de dominio-sumisión. Deben concienciarse de que tienen que informar y dar a conocer situaciones de abuso físico, psicológico que les sucedan, y las que observen o sepan de alguno de sus compañeros/as, tanto a los padres o familiares como al centro educativo. Los espectadores deben mostrar una actitud de apertura, comunicación e interés por la víctima. No posicionarse en el lado del acosador y hacer que la víctima se lo cuente a sus padres o personas cercanas, incluso ofertar a ir con él si no está seguro. Han de ser conscientes de la importancia de mantener relaciones interpersonales cordiales, positivas y mutuamente satisfactorias entre iguales.

 

martes, 27 de noviembre de 2012

¿QUÉ ES EL ACOSO ESCOLAR O BULLYING?

La intimidación es un acto de conducta agresiva, ésta se repite con el fin de hacer daño deliberadamente a otra persona, puede ser de manera física o mental. El acoso se caracteriza en un individuo por comportarse de una determinada manera en el que se desea ganar poder sobre otra persona.
 

Dersarrollo:

  1. La palabra bullying describe un modo de trato entre personas. Su significado fundamental es: acosar, molestar, hostigar, obtaculizar o agredir físicamente a alguien.
  2. Es un contínuo y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un niño o niña por parte de otro u otros, que se comportan con él/ ella cruelmente con objetivo de someter, arrinconar, amenazar, intimidar u obtener algo de la víctima.

Características del bullying:

El bullying puede tener como autores tanto a individuos como a grupos.
 
  • Se caracteriza por un proceder sistemático y estratégico.
  • Suele extenderse por un periódo más o menos prolongado.
  • El bullying es un proceso de represión de problemas.
  • Sus víctimas se sienten en desventaja y se consideran las culpables de la situación.
  • Puede tener lugar tanto de forma directa como indirecta (a través de agresiones físicas o psíquicas, o de intriga).
  • Acechar y espiar en el camino de la escuela a casa, perseguir, echar, dar codazos o puñetazos, empujar o propinar palizas.
  • Marginarlo de la comunidad escolar o clase.
  • Inventar rumores y mentiras.
  • Juego sucio en el deporte y tender trampas.
  • Reírse del otro, hacer comentarios hirientes sobre él.
  • Burlarse, mofarse continuamente, tratar con sobrenombres.

Tipos de bullying:

  1. Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.
  2. Verbal: insultos, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, etc. Es el más habitual.
  3. Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.
  4. Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

Participantes del bullying:

 
Agresor: Suelen ser fuertes físicamente, impulsivos, dominantes, con conductas antisociales y poco empáticos con sus víctimas. Se pueden distinguir tres tipos de acosadores:
  1. Acosador intelectual: Es aquel que con buenas habilidades sociales y popularidad en el grupo, es capar de organizar o manipular a otros para que cumplan sus órdenes.
  2. Acosador poco inteligente: Es aquel que manifiesta un comportamiento antisocial y que intimida y acosa a otros directamente, a veces como reflejo de su falta de autoestima y de confianza en sí mismo.
  3. Acosador víctima: Es aquel que acosa a compañeros más jovenes que él y es a la vez acosado por chicos mayores o incluso es víctima en su propia casa.
Víctima: Suelen ser niños tímidos, inseguros, mantienen una excesiva protección de los padres, menos fuertes físicamente, etc. Existen dos tipos de víctima:
  1. Víctima pasiva: Suele ser débil físicamente e insegura, por lo que resulta un objetivo fácil para el acosador. Otras características de las víctimas pasivas serían: escasa autoestima, ausencia de amigos, depresión, aunque algunos de estos rasgos podrían ser consecuencia del acoso.
  2. Víctima provocadora: Suele tener un comportamiento molesto e irritante para los demás. En ocasiones, sus iguales les provocan para que reaccionen de manera inapropiada, por lo que el acoso posterior que sufren podría llegar a parecer justificado.
Observadores: Pueden dividirse entre:
  1. Compinches: Amigos íntimos y ayudantes del agresor.
  2. Reforzadores: Aunque no acosan de manera directa, observan las agresiones y las aprueban e incitan.
  3. Ajenos: Se muestran como neutrales y no quieren implicarse, pero al callar están tolerando el Bullying.
  4. Defensores: Pueden llegar a apoyar a la víctima del acoso.
En muchas ocasiones es el miedo a ser agredido o acosado lo que hace que el resto de compañeros no se implique en favor de la víctima. Sin embargo, los observadores resultan muy eficaces en la solución del maltrato ya que éste puede continuar sólo si los observadores lo toleran.
 

¿Cómo se desarrolla?

* El acosador puede comenzar a fijar objetivos potenciales de acoso mientras que los componentes del grupo se van posicionando frente a posibles ataques.
* Pronto el acosador pasa a realizar pequeñas intimidaciones que no son afrontadas eficazmente por la víctima, mientras que los observadores o bien apoyan o se desentienden de las primeras agresiones.
* Comienza la agresión física, con la víctima sufriendo determinadas consecuencias.
* La gravedad de las agresiones va aumentando paulatinamente con un sentimiento de desesperación y derrumbamiento de la autoestima de la víctima, mientras los observadores se sumen definitivamente en la impotencia y el individualismo.
 

Bullying en los colegios


En España, se estima que un 1,6 por ciento de los niños y jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno de manera constante y que un 5,7 por ciento lo vive esporádicamente. Los datos varían en función de la fuente de la que procedan y del enfoque a la hora de estudiar el fenómeno.
Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual a un 3 por ciento de los alumnos. Y afirma que un 16 por ciento de los niños y jóvenes encuestados reconoce que ha participado en exclusiones de compañeros o en agresiones psicológicas.
El Defensor del Pueblo señala que el 5 por ciento de los alumnos reconoce que algún compañero le pega, mientras el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) indica que un 49 por ciento de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio, y que un 13,4 por ciento confiesa haber pegado a sus compañeros.

Casos y tragedias de bullying


Libre, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies. Estas fueron algunas de las últimas palabras que dejó escritas Jokin Zeberio, de 14 años, antes de suicidarse, tirándose al vacío con su bicicleta, desde lo alto de la muralla de Hondarribia, España, en septiembre de 2004. Jokin venía sufriendo el acoso de sus colegas desde hacía años. Las continuas amenazas, humillaciones, insultos, golpes, palizas, le hicieron sufrir y lo llevaron a la muerte. El hecho hizo sonar la alarma social, política y educativa, y ha generado múltiples debates. Pero, lamentablemente, no frenaron el fenómeno. Los casos de bullying afloran y cada día nos percatamos de que no son recientes ni raros.